Rafael Poch de Feliu, como dice en su blog de la Vanguardia edición digital :
"Rafael Poch-de-Feliu (Barcelona, 1956) ha sido veinte años corresponsal de La Vanguardia en Moscú y Pekín. Antes estudió historia contemporánea en Barcelona y Berlín Oeste, fue corresponsal en España de 'Die Tageszeitung', redactor de la agencia alemana de prensa DPA en Hamburgo y corresponsal itinerante en Europa del Este (1983 a 1987). Actual corresponsal de La Vanguardia en Berlín."
Escribió en el año 2009 un interesantísimo, y casi que diría obligado, libro de lectura sobre la realidad de la China actual. "La actualidad de China, un mundo en crisis, una sociedad en gestación" publicado en España por la Editorial Crítica. Este libro está basado en su experiencia tras haber visitado el país asiático varias veces en los últimos años.
El libro podemos dividirlo en varias etapas, una que iría de la primera a la quinta parte, dedicada a la China como tal. Es decir, el autor intenta solventar las dudas que desde occidente nos surgen respecto a China como ¿Es China capitalista o comunista? ¿Cómo funciona China? ¿Cómo viven los Chinos? entre otras. Se introduce para el lector novel, toda una serie de conceptos nuevos como el Da Tong o armonía, que es uno de los pilares filosóficos y políticos que intentan desarrollar la élite dirigente china, y que visto lo visto, no da malos resultados. Curiosa a la vez la respuesta a la primera pregunta de este párrafo y es que China estaría desarrollando un Estado y una economías, que escaparían de la lógica ilógica de encasillar las cosas como "comunismo" o "capitalismo". ¿Socialismo con características chinas? Más bien una cosa muy propia: "Construir una China fuerte y próspera, más el Da Tong". El autor para darnos una respuesta lo más amplia posible, nos va explicando la situación de una región a otra de China, así como los temores y anhelos de los ciudadanos. Desde las grandes urbes, hasta los rincones agrícolas, pasando por funcionarios del partido comunista, a trabajadores tanto en fábricas estatales o multinacionales extranjeras, hombres, mujeres y niños a esos curiosos ancianos que se dedican a amaestrar pájaros.
La segunda etapa, que sería la sexta parte, una de las más extensas del libro, trata entorno los vecinos de China. Y es que China hace frontera con países tan diferentes y distantes como Vietnam, Myanmar, Mongolia, Rusia, India, Corea, Japón y ese corolario de repúblicas ex-soviéticas de Asia Central. El autor recorre todos esos países y nos plasma sus impresiones así como las no siempre fáciles relaciones de China con sus vecinos. Es a mi parecer, una de las partes más bellas del libro y que ayuda a comprender mucho el rompecabezas regional de esta zona asiática.
La tercera etapa, la septima parte del libro, va dedicada a los temas estrella que nos llega a occidente de China. Los "affairs" del Tibet y de Xingjian (uigures). Aviso que esta parte, rompe "moldes establecidos" y a mi juicio, mucha claridad ante unos fenómenos tan mediatizados desde las grandes corporaciones e intereses occidentales.
Finalmente una serie de conclusiones y reflexiones finales que el autor desarrolla entorno a Occidente-China y sobre el desarrollo de la Democracia. Unas conclusiones que muestran claramente las tesis del autor respecto China y que es la intencionalidad de la obra: Hacer más compresible a China, para los occidentales, huyendo de los prejuicios y propaganda al más puro estilo "guerra fría" que se hace a día de hoy hacia el país asiático.
Durante el transcurso de la lectura el autor considera y no sin buen criterio, que en China se dan a la vez, las grandes crisis, temores y esperanzas de cambio, que se vive hoy en un mundo, que como bien dice el título está en crisi. Utilizando un tono periodístico ameno, que no suele focalizarse en elementos banales y casuales, el autor reflexiona sobre como está China afrontando esos problemas, que en el fondo, son los problemas de todos haciendo que ver que lo que ocurra en China, es de interés global y no sólo de los chinos. Ya sea en la construcción y la mejora de la "democracia china" (que está en proceso de construcción, algo análogo a la democracia rusa actual y puesto sobre la mesa de la agenda política de los dirigentes chinos), el crecimiento demográfico y económico, la transformación de una sociedad rural a una urbana como vía o más bien encontrar un nuevo desarrollo de la vida rural para incentivar otros mecanismos económicos y no provocar el colapso energético que algo así provocaría, y un larguísimo etcétera. Occidente, más allá de su pretendida superioridad e imperturbabilidad como supuesto sistema "perfecto" puede aprender mucho de China, ya que si China da buenas respuestas a los grandes problemas del presente, podría ayudar a que Occidente se supere a su vez y se desarrolle otro sistema al actual que está caduco y fracasado (el neoliberalismo e incluso el actual modelo democrático occidental que se sustenta sobre una doble base: cierto grado de desarrollo democrático en el interior y una política exterior imperialista, agresiva y rapaz).
En definitiva, una obra muy completa y a la vez modesta, ya que el autor no deja de señalar que es su opinión y anima a otros a compartir la suya propia. Una muestra de honradez periodística y analítica al intentar buscar eso que se llama objetividad pero que muy difícilmente se consigue (aun y buscándola) huyendo de tópicos pero sin que eso quiera decir dar la espalda a los grandes problemas de China ni negarlos. Aunque como el propio autor me reconoció en una charla en el Museu d'Història de Catalunya el año 2011, suele recalcar elementos positivos o que no siempre se señalan, que ya hay bastante mala prensa (y no siempre bien fundamentada) sobre la realidad de este país, uno de los crisoles de la civilización humana. Ayuda sin duda alguna a que el lector obtenga una visión más amplia entorno a ella.
Tanto si quieren viajar a China, como si simplemente tenéis curiosidad, os animo a leerlo, no le dejará indiferente.

